En este curso hallaremos las primeras pistas a la hora de situar la Psicología Humanista.

En el mapa de las corrientes psicológicas las encontramos en uno de sus principales abanderados: Abraham Maslow (el creador de la Pirámide de Maslow de las necesidades humanas). En su libro La Personalidad Creadora, Maslow habla de tres ciencias o grandes categorías aisladas desde las que se estudia la psique humana. Una de ellas es la corriente conductista y objetivista, que parte del paradigma positivista de la ciencia

En segundo lugar se encuentra lo que él llama "las psicologías freudianas", que ponen énfasis en el papel del subconsciente para explicar el comportamiento humano y, especialmente, la psicopatología. 

Finalmente, Maslow habla de la corriente a la que él se adscribe: la Psicología Humanista. Esta tercera corriente, sin embargo, tiene una peculiaridad. La Psicología Humanista no niega los dos enfoques anteriores, sino que los abarca partiendo de otra filosofía de la ciencia. Más allá de ser una serie de métodos a través de los cuales estudiar e intervenir sobre el ser humano, tiene su razón de ser en una manera de entender las cosas, una filosofía singular. Concretamente, esta escuela se fundamenta en dos movimientos filosóficos: la fenomenología y el existencialismo de ahí la importancia de estudiar a Sartre y Simone de Beauvoir.